Las WSOP 2026 ya tienen su mesa final: Antonio Galiana roza la gloria con un 12º puesto
El Main Event de las World Series of Poker (WSOP) 2026 ha vivido una de sus jornadas más intensas. La comunidad española de póker estuvo en vilo durante horas con la mirada puesta en Las Vegas, esperando repetir la hazaña de tener a un compatriota en la mesa final por segundo año consecutivo. Sin embargo, el destino final fue agridulce. El sueño de ver a un jugador nacional emular los grandes logros de Leo Margets se desvaneció a las puertas de la última fase.
A pesar de la decepción final, el torneo ha dejado claro que el nivel del póker español sigue en la élite absoluta. Mantener a miles de aficionados despiertos de madrugada frente a las pantallas demuestra el gran momento que vive este deporte mental. Las retransmisiones en directo volvieron a registrar máximos de audiencia gracias a una actuación memorable.
El camino de Antonio Galiana: del cielo al suelo en el Día 8
El jugador malagueño firmó una actuación espectacular y se despidió en una meritoria 12ª posición con un premio de 510.000 $. Durante las primeras horas del Día 8, Galiana desplegó un juego agresivo y de mucha calidad. De hecho, su momento más brillante llegó en un enorme enfrentamiento contra el canadiense Rami Hammoud. El español metió un poderoso 5-bet de farol con Reyes y obligó a su rival a tirar una pareja de Damas. Ese movimiento lo catapultó al segundo lugar provisional del torneo.
Lamentablemente, la racha positiva se congeló por completo tras el descanso. Galiana pasó varias horas sin recibir cartas jugables y su pila de fichas empezó a sufrir las ciegas. La eliminación llegó en un choque inevitable contra Michael Gagliano. El malagueño invirtió la mayor parte de su stack con As-Dama ante la apertura de su rival, pero se topó con el As-Rey del estadounidense. Las cartas comunitarias no ayudaron y el español tuvo que decir adiós.
Lucas Jumalon destroza los registros con un liderato histórico
Con la salida de los últimos aspirantes quedó configurada la mesa final oficial de nueve jugadores. El gran protagonista de la noche fue Lucas Jumalon, un joven estadounidense de solo 22 años que acumuló un stack monstruoso de 194.000.000 de fichas. Jumalon comenzó el día en una posición cómoda, pero su punto de inflexión ocurrió al destrozar las Damas del australiano Malcolm Trayner con una pareja de Jotas tras ligar un full house en el río.
El estadounidense no levantó el pie del acelerador en ningún momento y se encargó también de eliminar al propio Trayner en la décima posición. Su ventaja de cara a la reanudación del 3 de agosto es sencillamente colosal. Supera por más de 110 millones de fichas a su perseguidor más cercano, el canadiense Rami Hammoud. La agresividad de Jumalon encaja perfectamente con las tendencias del póker moderno, donde la presión constante sobre los stacks medianos suele dar grandes resultados.
Experiencia y millones en busca del nuevo campeón del mundo
La mesa final de este año destaca por una tremenda disparidad de fichas, pero también por la presencia de grandes veteranos. El canadiense Greg Mueller, dueño de tres brazaletes, y el estadounidense Michael Gagliano, poseedor de cuatro, intentarán aprovechar su experiencia para recortar distancias. El resto de los finalistas tendrán que arriesgar desde el principio si quieren salir de la zona de peligro.
- Lucas Jumalon (EE. UU.) – 194.000.000 fichas (129 BB)
- Rami Hammoud (Canadá) – 79.000.000 fichas (53 BB)
- Jamie Shaevel (EE. UU.) – 56.000.000 fichas (37 BB)
- Greg Mueller (Canadá) – 48.500.000 fichas (32 BB)
- Michael Gagliano (EE. UU.) – 46.500.000 fichas (31 BB)
- Mario Boos (Francia) – 44.000.000 fichas (29 BB)
- Lauri Saaskilahti (Finlandia) – 37.500.000 fichas (25 BB)
- Han Feng (EE. UU.) – 25.000.000 fichas (17 BB)
- Evagoras Evagorou (Chipre) – 22.500.000 fichas (15 BB)
Los nueve supervivientes ya tienen asegurado un premio mínimo de un millón de dólares. Aún así, la verdadera batalla psicológica será por los 10.000.000 $ que se llevará el ganador junto al ansiado brazalete de oro. El desenlace final comenzará en exactamente tres semanas y promete ser una de las resoluciones más rápidas si Jumalon mantiene su ritmo demoledor.
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