Desarticulada una banda criminal especializada en el asalto técnico a salones de juego
La delincuencia especializada en establecimientos de ocio y azar muestra una tendencia preocupante hacia la sofisticación. Los delincuentes ya no buscan el asalto violentos e improvisado de antaño. Ahora prefieren estudiar a fondo la tecnología de los locales para atacar sus puntos débiles de forma silenciosa. Este cambio de estrategia obliga a las fuerzas de seguridad a realizar investigaciones mucho más minuciosas y tecnológicas.
El último gran éxito policial demuestra la importancia de la coordinación entre diferentes provincias. La Policía Nacional ha logrado identificar a los seis integrantes de una red delictiva itinerante. Este grupo criminal operaba con gran movilidad geográfica y sus miembros ya se encuentran con órdenes de búsqueda y captura en vigor.
El hilo conductor de las denuncias en tres ciudades
La investigación comenzó tras las denuncias de varios empresarios del sector del juego en Castilla y León y Castilla-La Mancha. Los agentes cruzaron los datos de los incidentes y detectaron demasiadas coincidencias en el modus operandi. El grupo demostró un conocimiento técnico muy elevado sobre los sistemas internos de las máquinas de azar.
La organización funcionaba con un reparto de tareas perfectamente estructurado entre sus miembros. Unos vigilaban, otros distraían a los empleados y los más cualificados manipulaban los aparatos informáticos. Ninguno actuaba de forma improvisada durante los golpes.
El método del inflado de billetes en Talavera y Valladolid
El sistema utilizado en Talavera de la Reina y Valladolid sorprendió a los propios investigadores por su ingenio. Los delincuentes seleccionaban un terminal específico e introducían grandes cantidades de dinero en efectivo. El objetivo era generar tickets de apuesta que luego canjeaban inmediatamente en la caja expendedora.
Mediante este bucle continuo de ingresos y cobros, la banda lograba aumentar de manera artificial la recaudación guardada en el cajetín de la máquina elegida.
Cuando el depósito estaba lleno y listo para el saqueo, entraba en acción el resto del grupo. Varios cómplices distraían al personal del salón con cualquier excusa y el especialista forzaba el cajetín en pocos segundos. Consiguieron un botín de 24.215 euros en Talavera y otros 10.450 euros en Valladolid con esta táctica.
La perforación de la ruleta en Burgos
La banda cambió de estrategia al llegar a Burgos porque el establecimiento presentaba características diferentes. En este caso, los delincuentes atacaron una máquina de ruleta mediante un sabotaje puramente físico. Realizaron un pequeño agujero en la cúpula de protección para alterar el giro y el resultado de las apuestas.
Esta manipulación mecánica les permitió predecir los números ganadores y obtener un beneficio ilícito de 13.502 euros en una sola sesión. La pericia para realizar el agujero sin levantar sospechas confirmó la alta especialización de los sospechosos.
Los agentes encargados del caso confirmaron que la banda utilizaba identidades falsas y documentación robada para alquilar los coches de sus desplazamientos. Además, la policía sospecha que cometieron delitos similares en Salamanca y Zamora. Los seis investigados suman medio centenar de antecedentes policiales por estafas y robos con fuerza, lo que demuestra la peligrosidad de una red que ahora se encuentra cercada por la justicia.
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